El diseño gráfico se basa en varios elementos visuales que ayudan a construir una composición. Entre los más importantes se encuentran la línea, la forma, el color, la textura, el espacio y la tipografía.

Las líneas pueden dirigir la mirada del espectador o dividir espacios dentro de una composición. Las formas permiten crear estructuras visuales, mientras que el color aporta emociones y personalidad al diseño.
Por otro lado, el espacio ayuda a organizar los elementos y evitar que el diseño se vea saturado. Cuando todos estos elementos se combinan correctamente, se logra una composición equilibrada y visualmente atractiva.
