Además de los elementos visuales, el diseño gráfico también se rige por ciertos principios que ayudan a organizar la información dentro de una composición. Algunos de los principios más importantes son el equilibrio, el contraste, la alineación, la repetición y la jerarquía visual.
El equilibrio permite distribuir los elementos de manera armoniosa dentro del diseño. El contraste ayuda a destacar ciertos elementos mediante diferencias de color, tamaño o forma.
La jerarquía visual es especialmente importante, ya que guía la atención del espectador hacia la información más relevante. Cuando estos principios se aplican correctamente, el diseño se vuelve más claro, ordenado y fácil de comprender.

